Tuesday, May 05, 2009

MAR 05-05-09

No 1.928


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LUGAR. Esta en San Felipe de Sek´e Sector 8, en medio de un pajonal

Inauguran albergue
para ancianos alteños


El Padre Sebastián Obermaier, construyó un lugar donde pasaran la noche ancianos y ancianas abadonados. Tiene amplios pasillos adornados con hermosas plantas ornamentales, banquillos de descanso donde los rayos solares se filtran para prodigar calor.


El Alto, May. 5 (APA).- Tan silenciosamente como fue construida, hoy fue abierto e inaugurado, el primer y único refugio definitivo de abuelitos y abuelitas de El Alto, con la internación de Juana Francisca Mamani Quillo y otra anciana extraviada que no recuerda su nombre.

La obra fue plasmada por Sebastián Obermaier, párroco de La Fundación Cuerpo de Cristo, quien con la disciplina que lo caracteriza, solamente cuando la infraestructura estuvo concluida en su último detalle, dio la sorpresa a autoridades municipales que trabajan en la temática de protección a los ancianos.

Media hora de viaje entre casas de media aguas y pajonales es la que separa del centro de La Ceja con la Casa del Anciano “San Martín” situado en la zona San Felipe de Sek´e Sector 8 lado del Hogar de las Hermanas Teresa de Calcuta.

Es una casa como cualquier otra; una puerta verde y un gran letrero fijado en el muro amarillo, indican el lugar donde uno se encuentra, pero unos pasos más adelante un monumental frontis con motivos Tiahuanacotas y religiosos forjados en colores rosa, verde y crema dan la bienvenida.

Pasando la puerta la vista es maravillosa, amplios pasillos adornados con hermosas plantas ornamentales, banquillos de descanso donde los rayos solares se filtran para prodigar calor.

Un segundo ambiente da paso al comedor y hacia el fondo habitaciones divididas en un sector para abuelitas y otro sector para abuelitos. Cada habitación acondicionada con muebles y un pulcras pero caliente catre, donde acertadamente el Padre Sebas como le dicen los que lo conocen, pasaran las noches los que trabajaron toda su vida trabajando por los suyos y hoy no hay nadie quien trabaje por ellos.

SERVICIOS
La directora del nuevo refugio, Paola Maffet, informó que este albergue cuenta con un equipo multidisciplinario para atención, al igual que con todas las dependencias necesarias para atender de manera integral al adulto mayor de escasos recursos económicos.

Cuatro servicios ofrecerá el Hogar San Martín; estadía transitoria (desayuno, almuerzo y cena), servicio ambulatorio (visitas médicas a domicilio), servicio medio interno (internación de adulto mayor enfermo hasta su recuperación y la internación definitiva del adulto mayor cuando no hay familiares.

PROTECCIÓN A
LOS ANCIANOS
“Es una casa maravillosa donde se ofrecerá, atención digna con calidad y calidez”, manifestó a tiempo de aclarar que los hijos deben cuidar de su padres cómo sus padres cuidaron de ellos. “Es una Ley de la vida que deben cumplir, si es que quieren que cuando les llegue no se encuentren abandonados”, advirtió Narda Mantilla, titular de la Unidad de Protección al Adulto Mayor (UPAM).

Domitila Conde, directora de Asuntos Generacionales del Gobierno Municipal de El Alto, dijo que se debe reconocer el gran aporte del Padre Obermaier, quien ha trabajado en favor de las poblaciones más desposeídas de nuestra ciudad, como son los niños, adolescentes y ahora los ancianos.

La UPAM, estará coordinando de manera directa con la Fundación y la Dirección del Hogar para la Internación definitiva o transitoria de aquellos adultos mayores que viven en condiciones de maltrato, abandono, extravío, entre otros casos etc. Mayores informaciones en las oficinas de la UPAM Cel. 72059830. 2821934.

TESTIMONIO
Juana Francisca Mamani Quillo, de 75 años, es la pionera del Hogar construido por el Padre Sebas, la vida de Juana, es casi similar a los casos que se dan en muchos ancianos, que a falta de hijos y un esposo, la vida se hace muy solitaria.

A sus 7 años fue traída de su pueblo y entregada por su familia de origen a la Familia Hernani que tenía una gran casona blanca, en la zona san Pedro de la ciudad de La Paz. Sus nuevos patrones sin hijos la criaron como a su hija, hasta la hicieron casar, solamente después se separó de ellos.

Junto a su esposo, levantaron una tienda muy surtida con la que abastecían sus necesidades en la ciudad de La Paz, pasó el tiempo y la vida no les dio la dicha de tener hijos. “Me gustaba bailar ch´uta y morenada, mí señorita me hacia bailar. Ahora no puedo, solo me gusta escuchar la Radio san Gabriel”, acotó Juana.

En espera de la cigüeña tuvieron que hacerle frente a la muerte de los padres espirituales de Juana, quienes enfermos casi seguido uno del otro fallecieron. Unos años más tarde, partió tras ellos su esposo.

Sin tener nada más que cuidar en la ciudad de La Paz, Juana subió a vivir en El Alto, con los ahorros que tenía se compró un kiosco de venta de dulces y golosinas, negocio que le era suficiente para subsistir.

“Mi cumpleaños es el 21 de agosto, tengo 75 años y muchas amigas, esta mañana me han traído khatisicito caliente (papa cocida) para que me venga aquí, ahora voy a vivir aquí. Me gusta el caldito de pollo y de sémola, poquito como por la tarde solo tomo té”, manifestó Juana.

Nuestra, fundadora del albergue de ancianos, entre sus ropas y cosas valiosas de toda su vida, trajo consigo su radio receptor, su reloj a cuerda y su crucifijo. “Soy católica legítima yo he hecho prima comunión, confirmación y matrimonio he cumplido con todos los sacramentos, mi señora era católica asistía a misa a la Iglesia Maria Auxiliadora donde yo era catecista”, recordó a tiempo de indicar que nunca tuvo problemas de riñas. “No es bueno vivir aborreciéndose con la gente ni murmurar por detrás, así podrás tener amigas en todas partes”, recomendó.

La segunda ancianita internada en el hogar, no se sabe su nombre fue traída por efectivos de la Brigada de Protección Familia, no recuerda su nombre, pero el tiempo que estuvo en este lugar, fue suficiente para pedirles que la dejen quedarse con ellos y ofrecerles el lavado de sus uniformes. Se supo que casia a diario los ancianos se extravían o se presume que se extravían hasta los tres primeros días porque es muy duro creer que los abandonan, ya que dentro su equipaje llevaba una frazada como es el caso de la ancianita NN, que tuvo la dicha, sin saberlo de estrenar el albergue de los ancianos alteños.

OBJETIVO
DE LA UPAM
Considerando que al menos 26 mil personas adultas, habitan en esta ciudad, la UPAM busca promover una vejez saludable, productiva y activa con pleno respeto a su dignidad y sus derechos a través de la implementación de programas y proyectos para mejorar su calidad de vida. Mayores informaciones sobre este trabajo lo puedes recibir en las oficinas o el teléfono 2-821934.

1 comment:

Ruben Hilari said...

Que buenisimo que hayan construido este tipo de casa para l@s ancian@s. Sabemos que muchas veces algunos ancianos se quedan sin hijos ni nietos para ellos esta perfecto.
Como ciudadanos altenos debemos construir cientos de casas de hogar de este tipo.
Vamos manos a la obra!!!!